29 de marzo de 2010

LA LAVADORA DE DIOS

Por Luis Fernando Mata

¿Has tratado de lavar un paño que está bien sucio y percudido?  Por más lavadora que tengas o que le eches ganas a mano, difícilmente quedará bien limpio y blanco.

Así hace con nosotros el SEÑOR, como con un paño bien sucio:  ÉL primero nos mete en su palangana de agua bendita y luego, le agrega detergente de su gracia.

Después de dejarnos remojando allí, por un tiempo, el SEÑOR saca ese paño humano y con sus propias manos lo restriega, con mucha fuerza; pero con amor, hasta dejarlo bien limpio y fragante... con aroma a Cielo!

2 comentarios:

Natalia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Natalia dijo...

Exelente comentario prof, pues es cierto Dios es Misericordioso y grande en amor, para con sus hijos!!

Bendiciones....!!