9 de octubre de 2010

DIGALE NO AL DESANIMO




Por: Luis Fernando Mata

La salida más fácil ante la adversidad es no encararla, «tirar la toalla» en cuanto aparecen las dificultades; pero ese no es el ejemplo que recibimos del Señor  Jesucristo, quien, al contrario, nos insta a seguir luchando:   «Más el que persevere hasta el fin, éste será salvo». Mt 24.13.

5 de septiembre de 2010

La muerte de Mariano

Fui impactado por el fallecimiento de Mariano Matamoros, hombre que empezó como fotógrafo en la revista VIVA, a finales de los 80 en La Nación y que, actualmente, era uno de los más prestigiosos fotógrafos de nuestro país.

Mi relación con Mariano se inicia ahí, precisamente, en la revista VIVA, haciendo artículos humanos, variados y de farándula. Empezó siendo muy joven, a lo sumo 20 años, de él me quedan como recuerdos su gran calidad profesional y gran afición por la música rock.

3 de septiembre de 2010

Carta a un personaje


      -CRONICA-

Por:  Luis Fernando Mata

Un día de estos se me ocurrió hacer una carta a cierto personaje, un

hombre muy reconocido, docto y respetable.

Pero de tanto redactar noticias, aplicando técnicas periodísticas, noté con sobresalto que no sabía el cómo ni el por qué de dicha carta, mucho menos lo más importante: el mensaje.

Al no tener claro qué escribirle, hice antes un repaso mental de los distintos motivos, por los que la gente escribe a un gran personaje.

1 de septiembre de 2010

¿Uno más del montón?

 Luis Fernando Mata/

Nacemos y morimos como seres individuales; pero -según lo dijo el filósofo francés Juan Jacobo Rousseau en "El Contrato Social", es la sociedad la que nos encadena ...a conductas y etiquetas, que a veces, aunque no queramos, nos obligan a ser o comportarnos como del "montón".

Salirse poco a poco de ese montón o masa social  ha de ser el objetivo y norte, la lucha diaria de todo aquel que anhela superarse.

No ser del montón exige esfuerzo y los del "montón" no quieren esforzarse. Hay muchas cosas que hacemos, al igual que las hacen los del "montón"; pero la diferencia la establecen  los resultados. Por ejemplo, caminas como camina cualquiera "del montón"; pero te diferencia el objetivo que al caminar buscan tus pasos.

12 de agosto de 2010

¿Te acordás mamá?

Por: Luis Fernando Mata Araya



Mamá, hoy te escribo para agradecerte por todo lo buena que has sido conmigo, por tu paciencia, por tus lágrimas, por todas las preocupaciones que te he causado.

También te pido perdón, porque a pesar de tantos sacrificios, nunca te he dedicado ni un párrafo. Aún así, puedo asegurarte que estás presente en todos los detalles de mi vida.

Mamá, cuando camino por las aceras de la capital viene a mi mente aquella frase que me decías: “Alístese, porque de Escazú, nos vamos a San José”.

15 de julio de 2010

Nacido de nuevo

Por: Luis Fernando Mata


Hace diez años, cuando me divorcié, un amigo al verme triste y a manera de consuelo me dijo: “Mae, deberías de estar alegre, sos libre, has nacido de nuevo”.

Cierto, era libre pero me faltaba algo. Por muchos años me había preocupado por la realización personal, el logro material y, ahora, cuando más lo necesitaba, tenía un espíritu débil.

30 de junio de 2010

PERDONE, PERO NO SOPORTO...!!



Por:  Luis Fernando Mata
“¡Juntennn esta cochinadaaaa!” gritó Tranquilino Cocoduro al momento de lanzarse desde la azotea del edificio en donde trabajamos. Al darse la voz de alerta, todos corrimos escaleras abajo, con la esperanza de asegurar un sitio preferencial entre los curiosos. Por su parte, las secretarias no paraban de aullar histéricas y los jefes, trataban en vano de restablecer la calma en sus oficinas.

A tranquilino, o más bien, a lo que quedó de él, lo encontramos tirado en media calle, rodeado de asombrados transeúntes. Una señora yacía desmayada en la acera por la impresión que se llevó.

Alguien, voluntariamente, se hizo cargo de desviar el tránsito y sólo se permitió el paso a un periodista de la televisión, a quien escuché decir en voz baja al camarógrafo: “mae, enfoque bien al occiso desde este ángulo, para que se le vea bien la cara de tortilla. No te olvidés del charco de sangre, de los sesos y de aquella oreja que está a la par del caño”.