Por: Luis Fernando Mata
Hace diez años, cuando me divorcié, un amigo al verme triste y a manera de consuelo me dijo: “Mae, deberías de estar alegre, sos libre, has nacido de nuevo”.
Cierto, era libre pero me faltaba algo. Por muchos años me había preocupado por la realización personal, el logro material y, ahora, cuando más lo necesitaba, tenía un espíritu débil.
15 de julio de 2010
30 de junio de 2010
PERDONE, PERO NO SOPORTO...!!
Por: Luis Fernando Mata
“¡Juntennn esta cochinadaaaa!” gritó Tranquilino Cocoduro al momento de lanzarse desde la azotea del edificio en donde trabajamos. Al darse la voz de alerta, todos corrimos escaleras abajo, con la esperanza de asegurar un sitio preferencial entre los curiosos. Por su parte, las secretarias no paraban de aullar histéricas y los jefes, trataban en vano de restablecer la calma en sus oficinas.
A tranquilino, o más bien, a lo que quedó de él, lo encontramos tirado en media calle, rodeado de asombrados transeúntes. Una señora yacía desmayada en la acera por la impresión que se llevó.
Alguien, voluntariamente, se hizo cargo de desviar el tránsito y sólo se permitió el paso a un periodista de la televisión, a quien escuché decir en voz baja al camarógrafo: “mae, enfoque bien al occiso desde este ángulo, para que se le vea bien la cara de tortilla. No te olvidés del charco de sangre, de los sesos y de aquella oreja que está a la par del caño”.
27 de junio de 2010
LA CHICA... WOW!
CRÓNICA
Por: Luis Fernando Mata
Por: Luis Fernando Mata
Si usted es de los que voltea la cabeza, cada vez que ve pasar a una guapa rubia, entonces debería conocer a Camila, una chica que conocimos en un night club capitalino.
La verdad... no había intención de entrevistar a nadie en ese momento.
Simplemente era una noche clara, tranquila con un cielo repleto de estrellas y una luna bien llena, de esas que dan ganas de que fuera de queso para cortarla en pedacitos.
Entramos por curiosidad y luego de ver las acrobacias de varias chicas sobre la pista semi iluminada por luces trazadoras, y bajo el golpeteo infernal de la música de «Nirvana», nuestra mirada se clavó en esa joven...
24 de junio de 2010
LA CITA... A CIEGAS!
Por: Luis Fernando Mata
A raíz de una visita que hizo mi amiga Chío a la firma XX. me trajo la noticia de que una amiga suya, alta funcionaria de esa empresa, se sentía solita y bastante deprimida por no tener con quien compartir.«Yo le dije que tenía para ella la persona ideal y me tomé la atribución de decirle que sos vos ¿qué te parece?".
-¿Yo? ¿Yo? ¿Estás segura de que esa mujer es para mí?
21 de junio de 2010
Avaricia y miseria
Por: Luis Fernando Mata
Por más que maquille el rico
con riqueza su existencia,
podrá quitarse de encima
el hedor de su miseria.
Miseria no es suciedad,
ni es ausencia de riqueza,
miseria es tener como dios
al tintinear de las monedas...
19 de junio de 2010
LA GENTE LO NOTA KARLITA, LO NOTA...
Para: Karlita González y Karlita Uribe estudiantes de periodismo.
De: Luis Fernando Mata
Karlita, el otro día me preguntabas acerca de ¿qué significa escribir bien? y, después de un rato, se me ocurrió decirte:
«Escribe bien quien transmite un mensaje ordenado, claro, con las palabras necesarias, con elementos llamativos, redactado de forma elegante y con absoluta veracidad».
No es la definición más completa ni la única. Que conste: es una definición a mi estilo. Cada quien tendrá la suya.
6 de junio de 2010
El fusilamiento
Relato
Por: Luis Fernando Mata
"Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida" (Apocalipsis 2:10)
Por: Luis Fernando Mata
Armenia es un pequeño país asiático sin costas, su extensión es un poquito más de la mitad de Costa Rica, en tanto que su población viene siendo, en número, muy parecida a la nuestra.
Antes de 1991, año en que se independizó, pertenecía a la Unión de Repúblicas Soviéticas, aún así, según las estadísticas, su población es cristiana en un 94%.
En el libro "Como combatir el miedo", del escritor norteamericano Don Gozzet, el autor nos narra un curioso pasaje de la historia de este país. Como el escrito es muy extenso, lo he reducido a un tamaño manejable, parafraseándolo, hasta donde me fue posible.
En 1888 hubo una guerra entre Armenia y sus vecinos de Azerbaiyán, que en su mayoría son musulmanes.
En esa ocasión los armenios fueron invadidos por varias tribus enemigas, que se dedicaron a perseguir a los cristianos, a quienes torturaban y mataban.
Un día llevaron a cuarenta armenios cristianos en fila para ser ejecutados. Les dieron a elegir: si negaban a Jesucristo serían perdonados.
Uno por uno fueron llevados al círculo de ejecución y una vez allí se les preguntaba si negaban a Cristo. Todos dijeron un no rotundo y fueron fusilados... todos... menos uno.
Cuando llegaron al último hombre y le preguntaron si negaba a Cristo, este dijo que sí y fue perdonado.
De repente, el soldado musulmán que tenía el rifle con el que estaba fusilando se dirigió a este último hombre, le entregó el arma y le dijo:
-Toma tú mi lugar, que yo tomaré el tuyo.
Así, el último de los cuarenta tomó el fusil y salió a disparar. El soldado se paró firme en el círculo de ejecución, pero antes de ser fusilado pidió, como última voluntad, hablar así a su verdugo:
-Primero déjame hablar; quiero explicarte por qué hago esto. Yo estuve parado ahí donde tú estás, y desde ahí he fusilado a treinta y nueve hombres, y cada vez que mataba a uno, un hermoso ángel con traje resplandeciente descendía, y le ponía una corona sobre la cabeza. Yo vi al último ángel que venía con una corona en sus manos, pero tú, que eras el último hombre, te acobardaste y negaste a Cristo. ¡Yo quiero esa corona; el ángel continúa ahí, en espera. Puedes fusilarme, pues acepto a Cristo como mi Señor y me llevo la corona!
Esta maravillosa historia nos ilustra lo dicho por el Señor en su Palabra:
"Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida" (Apocalipsis 2:10)
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